martes, 8 de septiembre de 2009

Impresiones lúdicas (y 4)

Las vacaciones de verano las he pasado en Alemania, donde he jugado (y comprado) muchos juegos. De hecho, he jugado a tantos juegos nuevos que voy a hacer los comentarios sobre ellos en varias entradas, porque serían demasiados para una sola. Y supongo que después de esta entrega y de la siguiente aún vendrán más, porque este fin de semana largo (el día 11 es festivo en Cataluña) me voy a Homínidos donde espero jugar a muchos juegos nuevos más.

Fluch der Mumie (2008)

Extracto (de memoria) de una conversación real entre mi novia y yo, hablando de este juego:

YO: Si este juego hubiera salido cuando era pequeño, estoy seguro de que estaría flipando con él.

MI NOVIA: Pero... ¡ya estás flipando con él ahora!

Y ciertamente, tiene razón. Como ya he dicho en alguna ocasión anterior, hablando de Rattle Snake, los imanes me fascinan y, por propiedad transitiva, los juegos con imanes también.

Fluch der Mumie (La maldición de la momia) funciona muy bien y es muy tenso. Utiliza un sistema de dados muy curioso que regula a la vez el movimiento de los aventureros y de la momia (un jugador hace de momia que intenta cazar a los aventureros), y que permite que la momia juegue incluso fuera de su turno, entre los turnos de los otros jugadores.

Según explican en Jugam@s Todos el juego tiene edición internacional, incluyendo el castellano entre sus idiomas, aunque parece que es imposible de encontrar. Una pena, porque es un juego que puede encontrar hueco en casi cualquier ludoteca.

Keltis: Das Kartenspiel (2009)

De Lost Cities, un juego de cartas para dos jugadores, salió Keltis, un juego de tablero para dos a cuatro jugadores que, además, ganó el Spiel des Jahres 2008. Y ahora, del juego de tablero sale un juego de cartas para dos a cuatro jugadores. Semejante pirueta "aprovechativa" de un juego sólo podía ser fruto de Reiner Knizia, que desde hace unos años parece que ha sustituido por completo originalidad por eficacia y rentabilidad.

Sin embargo, por los pocos euros que vale el juego de cartas de Keltis (comprado directamente en Alemania me ha costado 6€) es un juego que merece la pena y que, incluso, me gusta más que su hermano mayor de tablero, porque es muy más directo: sólo se juegan cartas, no hay que jugar cartas, mover pieza, coger ficha, contar puntos...

Se parece mucho al juego de tablero pero, por ejemplo, la forma de conseguir las piedras de deseo es diferente.

Viene presentado en una caja pequeña, igual a las que ha utilizado desde siempre Amigo Spiele para sus juegos de cartas, así que ocupa muy poco espacio y es muy portátil.

Zack & Pack (2008)

Antes de nada, un aviso para los que odian comprar cajas llenas de aire. No lo he comprobado, pero creo que los componentes de juego cabrían perfectamente en una caja del tamaño utilizado en las expansiones de Carcassonne. Sin embargo, viene en una caja cuadrada de tamaño Los Colonos de Catán... La razones de mercado, son eso, razones de mercado (lo sé, acabo de decir una absoluta perogrullada).

En el juego los jugadores tienen que elegir el camión más adecuado para cargar todas sus piezas (fichas de madera, desde cubos hasta barras), y esta elección se hace en tiempo real y simultáneamente. O sea, que hay que saber estimar a simple vista el volumen de la carga que tenemos y escoger el camión más adecuado porque si sobra carga, hay que pagar, y si sobra espacio en el camión, también hay que pagar.

Por el tamaño de la caja, por el precio y por la duración de la partida no es un filler, pero es un juego divertido y tonto (en el buen sentido de la palabra, ya me entendéis) que acostumbra a gustar cuando se saca a la mesa. El problema, habitual en el tipo de juego que se trata, es que es posible que a algunos jugadores se les dé mucho mejor que a los demás, y viceversa.

Ticket to Ride: El juego de cartas (2008)

Lo bueno de fiarse del gusto y las recomendaciones de los amigos es que normalmente se coincide en gustos con ellos. Lo malo es acabar comprando este mal remedo de Mamma Mia!

Toda la tensión de las versiones de tablero se pierde. La posibilidad de perder una ruta porque otro jugador la haga antes no existe en el juego de cartas, y se sustituye por la posibilidad de perder algunas cartas si otro jugador juega más del mismo color. El elemento de memoria introducido es necesario para que el juego funcione y recupere el interés que se ha perdido al no haber conflicto por la rutas, pero lo hace muy frustrante y exige una concentración durante la partida que elimina la posibilidad de cualquier tipo de "metadiversión" relacionada con el juego. Es decir, los jugadores tienen la cabeza tan ocupada memorizando lo que han jugado (o creen haber jugado) que la charla intrascendente, los chistes malos y demás comentarios habituales durante una partida se pierden por completo.

Los dibujos de los trenes de las cartas son bonitos, pero es lo único que tiene este juego relacionado con el tema de los trenes. El juego de tablero podría tener otro tema, pero el que tiene parece y se siente natural. Mientras que en este caso, en el juego de cartas, el tema es lo de menos y podría ser cualquier otro porque no hay la sensación de estar conectando ciudades.

Algunos juegos son divertidos. Otros plantean un reto. Algunos juegos (los mejores, normalmente) son las dos cosas a la vez: divertidos y desafiantes. Sin embargo el juego de cartas de Ticket to Ride no es divertido (la cabeza está muy ocupada memorizando), no es desafiante (hay poco control y es muy fácil equivocar la cuenta), y eso provoca que, al menos en mi caso, jugarlo me resulte una experiencia desagradable. Y lo tengo muy claro: juego para divertirme, si un juego no sólo no me divierte sino que además me lo hace pasar mal, entonces no es un juego para mí.

Por cierto, el juego aún lo tengo. Se salva de la quema porque a mi novia sí le gusta.

martes, 1 de septiembre de 2009

...aber bitte mit Sahne - Traducción

El destino ha querido que tenga este juego y que haya hecho esta traducción.

Como es lógico, normalmente, sólo compro los juegos que me han llamado la atención o que me han interesado. Éste no es el caso de este juego. Lo había visto, había leído de qué iba y no me había interesado especialmente, así que había pasado al olvido relativo.

Este verano he pasado las vacaciones en Alemania y fui unos días a Hamburgo, en tren. Para ello tuve que coger el tren de cercanías hasta Dortmund, y allí esperar más o menos una hora hasta coger el intercity hasta Hamburgo. Curioseando en un kiosko encontré revistas sobre juegos de mesa (en alemán, por supuesto). Compré varias, entre ellas el número de abril de 2009 de Spielbox, que incluía la expansión para ...aber bitte mit Sahne. Me pareció curioso, pero ahí quedó la cosa.

La cuestión es que cuando estaba en Hamburgo no tenía ninguna intención de mirar ni de comprar más juegos, porque ya había comprado juegos de sobra.

Y ahora un inciso: en Alemania casi todas las librerías grandes (y bastantes de las pequeñas, también) tienen una pequeña sección con una selección de juegos. El criterio que siguen para hacer esta selección nunca me ha quedado muy claro, porque te puedes encontrar con lo más típico (Los Colonos de Catán y el ganador del Spiel des Jahres de turno) o con los juegos más marcianos del catálogo de Adlung Spiele.

Así que ahí estaba yo, en la librería del Europa Passage de Hamburgo. Los libros en alemán... como que aún no me interesan mucho (mi conocimiento del idioma alemán es anecdótico), pero los juegos sí. Fui a buscar la sección de juegos, y tenían un ejemplar de ...aber bitte mit Sahne y bien de precio, y el resto, como se dice, es historia.

Es un sencillo juego de mayorías, que hace uso de la mecánica ya vista en San Marco de que un jugador reparte y los demás eligen. Aunque en este caso se trata, literalmente, de repartir una tarta (aunque de fichas de cartón).

El nombre del juego, traducido del alemán, significa literalmente "...pero, por favor, con nata". Es el título de una conocida canción de 1976 de Udo Jürgens, un cantante austriaco popular en Alemania.

Y a continuación, después de toda esta explicación, os dejo la traducción al español de ...aber bitte mit Sahne, que incluye también la traducción de las reglas de la expansión de Spielbox. Si lo he hecho bien ha de tener el mismo tamaño que las reglas originales, de forma que se pueden recortar para que entren sin problemas en la caja.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Movimiento de la momia en Fluch der Mumie

Ayer por la noche pude disfrutar de una divertidísima partida a Fluch der Mumie (La Maldición de la Momia, aunque en su edición internacional se llama Pyramid).

Se trata de un juego que hace uso de imanes sobre un tablero vertical. Un jugador hace de momia, desde un lado del tablero, y el resto de jugadores de exploradores, todos desde el otro lado del tablero. En esta entrada de Jugamos Tod@s hay una explicación más extensa del juego.

Y a continuación tenéis un vídeo en el que se ve cómo se mueve la momia y atrapa a uno de los exploradores.



Un juego realmente divertido y original. Creo que me apetece otra partida...

martes, 11 de agosto de 2009

En Alemania, no se me puede dejar suelto...

... porque el resultado es lo que se ve en la foto (haciendo click encima se ve mucho mejor y más grande). Como posible descargo puedo alegar que no todos los juegos son para mí (por eso de algunos juegos hay varios ejemplares) y que creo que voy a tardar mucho tiempo en volver a la feria de juegos de Essen... Así que ya no hace falta que me compre más juegos durante un tiempo (no me lo creo ni yo ;-). La explicación de tamaña desmesura es que la hermana de mi novia tiene el carnet del equivalente alemán del Makro español, y tienen un surtido de juegos realmente bueno a un precio también muy bueno.

domingo, 9 de agosto de 2009

Si lo dice el Capitán Kirk, será que es así...


En este episodio de la primera temporada de la serie clásica de Star Trek hay esta conversación:

ALIENÍGENA DE APARIENCIA HUMANA: Este planeta fue construido para que nuestra raza viniera a jugar.

SULU: ¿Jugar? Pero... con lo avanzados que están, ¿todavía juegan?

KIRK: Sí, jugar, señor Sulu. Cuanto más compleja es la mente, mayor necesidad hay de la simplicidad de un juego.

Así que, si lo dice el Capitán Kirk, será que es así...

sábado, 8 de agosto de 2009

¿Por arriba o por abajo?

Una duda de la que nunca había sido consciente hasta ahora, pero que realmente siempre me había torturado a un nivel inconsciente: ¿cómo hay que destroquelar las fichas de cartón de un juego, apretando desde arriba o desde abajo?

En Verflixxt! Kompakt (excelente versión reducida de su hermano mayor Verflixxt!) han pensado en ello y lo indican en uno de los troqueles, tal y como se puede ver en la esquina inferior derecha de la imagen que adjunto a continuación. Desde luego, se agradecen detalles pequeños como éste, pero que contribuyen a que el juego se mantenga en perfecto estado.

martes, 28 de julio de 2009

Impresiones lúdicas (y 3)

Otra nueva entrega de estos pequeños comentarios sobre lo último que jugado. En esta sesión se trató de juegos que ya había jugado anteriormente e incluso de algunos que ya he comentado con más extensión en esta bitácora.

Elasund (2005)

Elasund es uno de los grandes juegos de Klaus Teuber. Ya lo reseñé extensamente hace tiempo.

No lo juego tan a menudo como me gustaría, pero he disfrutado muchísimo todas las partidas en las que he participado.

Una de sus principales buenas características es que está muy bien escalado: se juega perfectamente con cualquier cantidad de jugadores desde dos hasta cuatro. Algo bastante inusual, porque muchísimos eurogames no acostumbran a funcionar bien del todo con sólo dos jugadores.

Supongo que el formar parte de la familia de Catán y compartir muchas mecánicas con el juego original (principalmente, tiradas de dados) son el motivo de que este excelente juego haya sido pasado por alto por muchos jugadores a los que seguramente les gustaría si lo probasen.

Suleika (2007)

También conocido como Marrakech, en su edición francesa original.

En un principio éste iba a ser uno de tantos juegos que salen al mercado, que me entero de su existencia y que, como muchos otros, ignoro casi por completo porque el presupuesto y el espacio no dan para todo y hay que seleccionar. Sin embargo, la hermana de mi novia me lo regaló en la navidad de 2008 y gracias a ello ahora es un miembro destacado de mi colección.

Suleika es una preciosidad. Es de esos juegos cuyos componentes llaman la atención incluso de los que no son aficionados, porque ver a alguien que superpone pequeñas alfombras de tela sobre un tablero no es algo que pase todos los días. Las monedas de madera, el gran peón que mueven todos los jugadores, el grandísimo dado son elementos que también contribuyen a ello.

Es un juego muy sencillo, que se explica en cinco minutos y se juega en apenas media hora. Tiene mucho azar, que no es fácil de controlar pero sí de predecir (calcular las probabilidades de la tirada de un dado de seis caras no es especialmente difícil). En definitiva, un juego que no aporta nada nuevo, pero que es tan bonito y agradable de jugar que no está de más tenerlo en la colección.

Como único pero, que por ahorrarse tres míseras alfombras el color verde (hay 15 alfombras de todos los colores, excepto del verde que sólo hay 12) no se pueda utilizar en las partidas de tres jugadores me parece muy, muy mal.

RattleSnake (2007)

De este juego también había hablado anteriormente.

Me encantan los imanes. De pequeño podía pasar horas jugando con ellos, pero no se me debió quedar nada de la experiencia porque este juego se me da fatal. Siempre pierdo, y además miserablemente: muchas veces acabo la partida con los mismos imanes con los que empecé, en ocasiones incluso con más...

Pero es tan sencillo, tan corto y me lo paso tan bien jugando que nunca digo que no a una partida. Ver cómo los imanes que ya están sobre el tablero van moviéndose mientras se acerca el imán que hay que colocar es algo fascinante.

Un juego diferente, que ha sabido utilizar los imanes de forma realmente nueva. Muy recomendable, y además creo que no es especialmente caro.

miércoles, 1 de julio de 2009

Impresiones lúdicas (y 2)

Este sábado tuve la oportunidad de compartir unas buenas horas de juego en grata compañía. Cuatro partidas a cuatro juegos diferentes, y tres de ellas a juegos que nunca había podido disfrutar. A continuación, mis impresiones sobre los cuatros juegos.

Ghost Stories (2008)

Tengo este juego gracias a la generosidad de Eduardo Nevado de Asmodee Ibérica (antes Cromola). Mi traducción por libre de Ghost Stories se acabó convirtiendo en traducción oficiosa, pese a que en las primeras versiones había un fallo muy grave que afectaba a las reglas de movimiento... que ya está corregido...

Es un juego colaborativo con fama de ser difícil, y doy fe de ello. Era nuestra primera partida, y no llegamos ni a ver la encarnación de Wu-Feng porque ya habíamos perdido antes.

Me gustó que muchas mecánicas se basen en tiradas de dados. Le da un componente de emoción que, por ejemplo, le falta a Pandemic. Durante la partida hubo alguna tirada casi milagrosa que, por supuesto, fue recibida con un grito de entusiasmo por los jugadores. También hubo bastantes malas tiradas, claro...

Al principio resulta un poco lioso entender los iconos de los poderes; es imprescindible que cada jugador disponga de una ayuda de juego que los explique. Pero, poco a poco, los fuimos memorizando.

Tiene alguna cosa que no me gusta, como que los jugadores pueden ser eliminados (algo absolutamente contrario a la filosofía de los eurogames) y que el juego esté diseñado para cuatro jugadores y con menor cantidad haya que utilizar reglas especiales para ajustarlo.

Sin embargo, en definitiva, la impresión final es buena y quiero volverlo a jugar en breve.

Pandemic (2008)

El juego que desató la fiebre por los juegos colaborativos.

El tema, pensado fríamente, no es precisamente agradable: controlar epidemias que se expanden por el mundo. Sin embargo, funciona tan bien que pronto se olvida uno del lado oscuro de la ambientación y se concentra en el juego.

Pandemic funciona como un reloj: no le falta ninguna regla, ni tampoco le sobra ninguna. Se explica en un momento, y una vez se aprende a jugar es muy fácil refrescar la memoria antes de la partida, incluso aunque haga mucho tiempo que se jugó la última.

Pero, coincido en el defecto que mucha gente le señala: es muy fácil que un jugador animoso se haga con el control de la partida y acabe dirigiendo a todos los demás, convirtiéndolos en sus peleles. A efectos de juego esto tiene difícil solución, y hay que confiar en la buena voluntad de los jugadores para evitar que suceda.

Normalmente no me gusta jugar varias partidas seguidas a un mismo juego, y aún menos si las partidas duran media hora o más. Pandemic, sin embargo, es la excepción: si pierdo la primera, y hay tiempo, me gusta volverlo a intentar.

Der Hexer von Salem (2008)

De próxima aparición en español, editado por Devir con el título La Sombra de Cthulhu. (No, yo no lo he traducido, excepto por unos retoques de última hora en la traducción de las cartas de movimiento).

Para empezar, y secundando un comentario que hay en BGG, es una pena que un juego tan cuidado gráficamente (el tablero es realmente digno de admiración) tenga una portada tan... tan... tan así.

Der Hexer von Salem es una especie de versión simplificada y "eurogamizada" de Arkham Horror: los jugadores han de colaborar para cerrar portales abiertos para evitar que un primigenio invada Arkham.

Es un juego mucho más sencillo de reglas de lo que hace parecer su reglamento que, pese a no ser muy extenso, no está muy bien organizado y se hace un poco lioso de entender. Sin embargo, aunque no tiene absolutamente ninguna idea original, funciona bastante bien y es desafiante. En la primera partida perdimos miserablemente, y nos pareció que el nivel de dificultad es bastante alto. Sin embargo, comentando la partida al acabarla nos dimos cuenta de las muchas cosas que hicimos mal, así que posiblemente en la siguiente lo hagamos mejor.

Como pero, tiene el mismo defecto que Ghost Stories: eliminación de jugadores.

Galaxy Trucker (2007)

Es un juego completamente estúpido, absurdamente caro (no por los componentes que incluye, que valen su precio) para la experiencia de juego que da, y que se puede agotar fácilmente si se juega mucho.

Pero cumple una de las características más importantes de un juego: es muy divertido de jugar.

Es como sentarse a ver uno de esos programas de televisión en los que salen imágenes de deportes de los Estados Unidos en los que se dedican a destrozan coches de las maneras más imaginativas posibles. Pues Galaxy Trucker es lo mismo, pero cambiando los coches por naves construidas casi sin ningún sentido.

Que un juego así, tan innecesario (considerando el hecho de que los juegos, en sí, ya son innecesarios) esté publicado en español dice mucho de la madurez del mercado.

En definitiva, que espero volver a jugar pronto. Nunca me lo había pasado tan bien mientras me despedazan la nave que tantos nervios me ha costado construir.

martes, 30 de junio de 2009

Nueva traducción: Carcassonne Junior

Carcassonne Junior es la última tradución "profesional" (pongo las comillas porque nunca me consideraré traductor profesional, por muchos motivos) que he hecho. En este caso, en colaboración con mi novia porque el juego está traducido directamente del alemán.

Por si alguien tiene curiosidad, explico el sistema que utilizamos para hacer la traducción. En primer lugar mi novia lee el reglamento y de viva voz lo traduce al español. Yo, sentado a su lado, escribo lo que dice directamente en el ordenador portátil. Después de ello, con calma, lo reescribo todo, unificando términos, cambiando palabras, perfilando frases. A continuación, una vez acabada la reescritura, leo la traducción en voz alta, mientras mi novia va leyendo el reglamento en alemán. Esto es para asegurar que la reescritura no ha cambiado el sentido de ninguna de las reglas. Por último, me leo el reglamento de nuevo, al menos dos veces, en busca de posibles errores.

Se trata de una variante muy sencilla de Carcassonne, pensada, como su nombre indica, para niños. No se trata de una ampliación porque no es compatible con el juego original.

A continuación tenéis el reglamento en español que se incluye con el juego:

martes, 23 de junio de 2009

Glonk - Traducción

Mi afición a los juegos de mesa es extraña en el sentido de que, por un lado, estoy muy implicado (por ejemplo escribo esta bitácora, hago traducciones por libre y para juegos editados comercialmente, ...) pero, por otro lado, no me la tomo en serio para nada (que se trata de jugar, nada más y nada menos).

Muestra de ello es que a veces sigo comprado los juegos por puro capricho, porque, a fin de cuentas, es lo que son. Normalmente no me preocupo mucho de si en mi colección tengo ya o no algún juego similar, de leer el reglamento con atención antes para saber si va a ser o no una buena compra, de buscar y rebuscar y leer y releer reseñas para hacerme una idea. En muchísimas ocasiones los juegos me entran por los ojos o, simplemente, me hacen tilín y decido acogerlos en mis estanterías.

Éste es el caso de Glonk, un juego editado directamente por su autor. Yo aún no lo he podido probar, aunque Bascu sí. Él no ha quedado muy convencido del juego, aunque es posible que sea causa del reglamento, que no está precisamente muy claro ni muy bien redactado.

Se trata de una curiosa variación del juego del Carrom: empujar fichas con el dedo para que se golpeen entre sí, aunque en este caso con ambientación espacial y con poderes especiales.

A continuación tenéis la traducción de este curioso juego. La traducción de los poderes especiales de las armadas de fichas aún tardará un poco:

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