viernes, 16 de mayo de 2008

RattleSnake - Jugando con imanes

De pequeño tenía una pequeña colección de imanes de formas diversas. Los había ido recopilando de muebles desmontados, de puertas de neveras, de altavoces, de juguetes rotos, etc. Me pasaba horas jugando con ellos, fascinado por su poder de atracción y repulsión.

Desde hace unos años se han puesto de moda los imanes de huevos de serpiente. Se pueden ver a la venta en los tenderetes de cualquier feria o mercadillo. Consisten en dos imanes de forma alargada y redondeada que cuando se lanzan juntos al aire se juntan y entrechocan produciendo un siseo parecido, eso dicen, al de una serpiente de cascabel.

RattleSnake toma los imanes de huevos de serpiente (nada menos que doce vienen en la caja), les añade un tablero y un dado y ya tenemos un juego de habilidad magnética apto para todos los públicos.

Al principio de la partida a cada jugador se le entregan unos cuantos imanes, dependiendo de cuánta gente vaya a jugar (admite de 2 a 4). El objetivo es ser el primero en quedarse sin imanes, poniéndolos sobre el tablero. El tablero consiste en serpientes de colores que se entremezclan. En su turno el jugador tira el dado y el resultado le indica el color de una serpiente del tablero. Tiene que poner uno de sus imanes sobre una serpiente del color indicado por la tirada. Y ya está. Pero no es tan fácil como parece.

Los imanes son muy potentes y, recordemos, son redondeados... así que pueden girar y rodar. Cuando sobre el tablero ya hay más de un huevo, al acercar uno nuevo los que ya están empiezan a notar la atracción magnética y se mueven acorde a ésta. Si al intentar poner un imán provocamos que alguno se salga del tablero o que varios se unan al moverse... tenemos que añadirlos a nuestra reserva, con lo que la victoria queda más lejos...

Y poco más. RattleSnake es un juego sorprendentemente sencillo, que se explica en un minuto y se juega en apenas cinco. Llama la atención porque los imanes siempre la llaman, y los momentos de risa histérica son bastante comunes... sobre todo cuando después de un mal movimiento un jugador acaba provocando una reacción en cadena con los imanes que ya están sobre el tablero.

Por sacarle alguna pega: la caja es de tamaño y formato estándar, pero sobra espacio por todos lados, algo a lo que ya nos tienen acostumbrados. Y el dado podría ser de mejor calidad, porque es un cubo de plástico blanco con pegatinas que, además, vienen ya pegadas (y no muy bien, al menos en mi ejemplar) y que, estoy seguro, con mucho uso acabarán pidiendo una sustitución.

Si queréis echar un vistazo al reglamento oficial, traducido por un servidor, lo podéis hacer aquí:

Reglamento en español de RattleSnake

Actualización (17/05/08): Hoy he jugado dos partidas con cuatro jugadores y creo que el que empieza está en desventaja. Cuando le llega de nuevo el turno el tablero está ya tan lleno que es muy difícil añadir un imán sin provocar que algunos se unan o se salgan del tablero. A ver si lo puedo jugar más para confirmar esta sospecha o para desestimarla.

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